Este blog es para contarles que dejé el café. El café y yo tenemos una larga historia. En mi primera práctica en Avianca aprendí más que todo que el café me daba más energía para acabar con todos los pendientes rápido, y de paso acabar con todos los que estuvieran a mi alrededor porque me ponía irritable.
Sin darme cuenta pasaron 10 años y el café se volvió un hábito. Luego de un hábito se volvió mi soporte emocional.
Hace días hablando con un amigo le dije que me sentía como si alguien me estuviera persiguiendo, y sí, normalmente nos persigue la vida, pero con 3 a 4 tazas al día seguro voy a sentir que me sigue un tigre todo el día.
El café como el alcohol está muy normalizado y yo critiqué los efectos del segundo sin darme cuenta que con las tazas de café que me chantaba al día parecía un tirano feroz jajajja.
Todo esto para contarte que dejar el café me volvió un ser de luz, bajó mi irritabilidad y soy un ser más amoroso jajaja. Toda esa rabia era amor acumulado que el estar corriendo como loca no me dejaba expresar.
Por eso si tienes mucho mal genio y te desquitas con todos revisa tus hábitos desde el más pequeño, tus horas en el celular o viendo malas noticias.
Tal vez nunca has sido una leona en celo dispuesta a luchar, tal vez solo eres una leona con exceso de café jjajaa.
Te dejo aquí nuestro último lanzamiento, empezamos envíos la otra semana.
